martes, 26 de enero de 2016

Reflexiones críticas sobre violencia y seguridad (1)

Inadecuada comprensión de un asunto complejo: entender la violencia para prevenirla
Resultado de imagen para intuiciones conceptos ciegos kantLas formas que tenemos de entender la violencia condicionan por supuesto el tipo de respuesta que concedemos. Esto para decir de entrada que, contrario a las creencias gubernamentales, no-gubernamentales, eclesiales y del público en general, el deporte, la actividad artística y las marchas con niños vestidos de palomita blanca con pancartas “Di no a la violencia!” con letras a colores y brillantina, esas actividades no previenen la violencia. Son buenas (y deberíamos apoyar el esfuerzo por ejemplo para impulsar la información integral para que se incluya arte, recreación y deporte en el currículo escolar), pero no son efectivas ante el problema de la violencia. Sólo pueden ser efectivas bajo una serie de condiciones (sobre las que no vamos a entrar aquí) pero que no suelen tomarse en cuenta porque no se ha examinado adecuadamente la causalidad de la violencia. Pero hay que decir que este tipo de  propuesta está basado en un presupuesto falso a mi modo de ver: que el ocio es causa de la violencia. Y no es cierto. El ocio es un factor de riesgo importante que debe ser tomado en cuenta, peor no tiene valor etiológico. Erramos en el análisis serio de la causalidad.
Dentro de las formas indebidas de comprender la violencia está la que la reduce al delito y esto a los delincuentes “por excelencia” (o por lo menos pretenden que así lo creamos) que son los pandilleros. Por tanto, indebidamente, reducimos prevención de la violencia a prevención de delito y de aquí al combate de las pandillas. Error inmenso. Si las pandillas fueran el problema de la violencia en el país ya algo tendría que habría sido resuelto haciendo un poco de cálculo aritmético:
a. La población carcelaria actual anda cerca de 30 mil. Digamos que la mitad están relacionados con “asociaciones ilícitas”, tendríamos 15 mil en cárceles.
b. Según los análisis gubernamentales (de antes y de ahora), la mayor parte de los homicidios son entre pandillas o asociados... calculando que entre 50 y 75% de los casos son pandilleros, resulta que en los últimos diez años, de un total de 32,284 casos de homicidio, entonces al menos 16,00 serían los pandilleros muertos (conste que no soy partidario de esta posición; a mi modo de ver la mayoría de homicidios tiene que ver con conflictividad)
c. Por tanto, sumando los muertos más los que están en cárceles, suman más de 30 mil, suponiendo que, como suele decirse, entre capturas y decesos, se van desmantelando clicas y estructuras pandilleriles. Si me dicen que los pandilleros son más cualquier fenómeno social puede entrar en crisis cuando ve mermado en 50% su afiliación… pero aquí parece que siguen en alza.
Quizá sí, quizá no. Lo cierto es que en los últimos diez años, a pesar de ese número, alto, bajo o promedio, la situación de inseguridad adjudicada a las pandillas no parece haber mermado en nada. Por tanto, o las fuerzas de seguridad son realmente ineficientes (en identificar, capturar o producir decesos en combate) porque a pesar de 30 mil bajas, seguimos teniendo en problema gravísimo o bien, ese no es el problema… si no otro.
En lo que respecta a la violencia, por tanto, la complejidad va más allá del problema, grave por supuesto, de las pandillas. Las pandillas “aportan” al problema de la violencia y la inseguridad, pero va más allá. Casi cualquier amenaza y violencia suele disfrazarse de “pandilleros”, por culpa de la prensa, la policía (“se sospecha de rencillas”) o del sistema que quiere que pensemos así.
Por tanto, se trata de  pensar más allá de las pandillas y pensar en la violencia estructural y la economía de exclusión y la normalización de la violencia que hemos hecho. Tenemos la obligación de no conformarnos con explicaciones fáciles y comprometernos con el penoso esfuerzo de pensar y acertar en el problema de causalidad distinguiendo las particularidades de la dimensión interpersonal y la dimensión estructural, porque en el fondo, el problema de la violencia es un problema de exclusión y humillación.

Decía don Manuelito Kant: “las intuiciones sin conceptos son ciegas, los conceptos sin intuiciones son vacíos”. A ver si juntamos intuiciones y conceptos con un análisis riguroso de la realidad para determinar una buena teoría.

lunes, 18 de enero de 2016

Una economía al servicio del 1%

Una economía al servicio del 1%

El nuevo informe de OXFAM sobre la desigualdad en el mundo... la properidad es sólo para unos pocos, la crisis sólo es para las mayorías. A la espera del cambio social...

martes, 12 de enero de 2016

De un artículo de Leonardo Boff: "Paz: un bien escaso y siempre deseado"

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Leonardo Boff publica un artículo semanal en Servicios Diakonía. Esta semana ha publicado algo sobre la paz y ahora que nos aproximamos al aniversario de los acuerdos del 92, valen las referencias. Va el texto de Boff:

"A mi modo de ver, la mejor definición de paz la dio la Carta de la Tierra al afirmar: «la paz es la plenitud que resulta de las relaciones correctas con uno mismo, con otras personas, otras culturas, otras formas de vida, con la Tierra y con el Todo del cual formamos parte» (n.16, f). Aquí está claro que la paz no es algo que existe por sí mismo. Es el resultado de relaciones correctas con las diferentes realidades que nos rodean. Sin estas relaciones correctas (esto es la justicia) nunca disfrutaremos de la paz.
Para mí es evidente que en el marco actual de una sociedad productivista, consumista, competitiva y nada cooperativa, indiferente y egoísta, mundialmente globalizada, no puede haber paz. A lo sumo algo de pacificación. Tenemos que crear políticamente otro tipo de sociedad que se base en las relaciones justas entre todos, con la naturaleza, con la Madre Tierra y con el Todo (el misterio del mundo) al que pertenecemos. Entonces florecerá la paz que la tradición ética ha definido como «la obra de la justicia» (opus justiciae, pax)"
Mirate el texto completo (y si querés te suscribís a la lista) yendo a Leonardo Boff en Servicios Diakonía

lunes, 11 de enero de 2016

¿Estamos en medio de un "procedimiento de exterminio"?

Dice el Diccionario de la RAE que exterminar es (1) acabar del todo con algo o bien (2) desolar, devastar por fuerza de las armas. En el último año El Salvador el número de homicidios incrementó apocalípticamente. Son unos números desoladores. Cualitativamente debe destacarse el hecho que en el último año ha aparecido una tendencia importante: muchos casos tiene el perfil de ajusticiamiento típico, muchos veces al parecer con alguna escena de enfrentamiento construida. El supuesto es, respecto a la típica explicación fiscal – policial es que se trata de “ajustes” o “rencillas” entre las mismas pandillas, aun cuando varios testimonios apuntan a la presencia de una especie de “vengadores” vestidos de negro o con ropas estilo policial y que incluso manejan listas, que suelen presentarse a las viviendas y sacar a sus víctimas (jóvenes sobre todo) para luego matarlos. Es el esquema de ejecuciones extrajudiciales.
En cierta manera se ha optado por la vía del exterminio en el tema de las pandillas. Es un error gigantesco, porque fundamentalmente no resolverá el asunto a largo plazo. Las pandillas, así como la violencia y el delito, son problemas sociales complejos que requieren respuestas sociales complejas. No son meramente un asunto policial y de seguridad que ha de resolverse de esta manera. Siendo las pandillas un producto de la exclusión social, y dado que no aparecen a la vista respuestas a la exclusión, la posibilidad de existencia de pandillas sigue abierta. A ello se sumará el resentimiento social por la forma de proceder: por aquellos a quienes mataron los pandilleros, por aquellos que mataron pandilleros.
Por otro lado, asusta enormemente el consenso desinformado y negligente que prevalece. Por supuesto, muchísima gente ha sufrido las desgracias de la delincuencia. Sin embargo, si fuese el caso de identificar los hechores, todo el mundo tiene derecho al debido proceso y a la presunción de inocencia. Es un pilar fundamental del respeto de las personas… ¡incluso los criminales de la Gran Guerra tuvieron su debido proceso en Nüremberg! Lo grave es que se exacerbe la venganza y la ejecución como medida hacer supuesta justicia.
He conocido de personas educadas, trabajadoras, comprometidas y cristianas que no ven ningún reparo en proponer “tomar a todos los mareros y prenderles fuego”. Para mi es una atrocidad la propuesta por las razones que ya dije pero también porque en definitiva nos convertimos en propiciadores de una endlösung que condenamos. Nos convertimos en verdugos de los verdugos… y nos convertimos en nuevos verdugos…
Uno de los resultados finales es que terminamos convencidos que la violencia resuelve. Queremos desterrar la violencia ¡con más violencia! Pero además nos acercamos a validar procedimientos nada novedosos sino más bien infames, vinculados a nuestro pasado, un pasado que todavía no terminamos de resolver. Subyace la idea que identificados los hechores del mal, deben ser eliminados. El trabajo de inteligencia  permite ubicar y tomar medidas. Son precisamente, mutatis mutandis, las estrategias vinculadas a la seguridad nacional desarrolladas ampliamente durante las dictaduras militares en América Latina. Históricamente reprochable entonces y ahora. Es más, desgraciadamente casi que estamos validando ese tipo de estrategias.

Afincamos con ello, estrategias de abordaje, visiones sobre las cosas y los problemas… todo en nombre de la seguridad jurídica, nacional o regional… En el 32 fueron indígenas, en los setentas la oposición organizada de izquierda… Hoy son los pandilleros… ¿Cuándo pararemos?

domingo, 10 de enero de 2016

UCA: 50 años... un estudiante

Resultado de imagen para uca 50 añosIngresé a la UCA en el ciclo 01 que comenzó en marzo de 1984 tras el acostumbrado examen y curso de admisión. Tras terminar el bachillerato en octubre del 83, logré comenzar a trabajar en el desaparecido Banco Cuscatlán, pero tuve que dejarlo en enero porque me había inscrito en una carrera diurna (Licenciatura en Ciencias de la Computación) y por tanto mi curso de admisión era por la mañana. Solicité cambiarme al curso de la noche pero Mario Cerna, entonces Secretario General, me dijo que era totalmente imposible. Nunca entendí por qué, porque no me dieron razones digeribles.
Mentiría al decir que Mario Cerna fue el primer funcionario UCA que conocí. En 1983 el buen amigo de Kata Ormaechea, con quien tuve mi iniciación el cálculo infinitesimal, llevó a Jon Cortina y a Ignacio Martín Baró a conversar con mi grupo de bachillerato para orientarnos en las carreras… En Ciencias de la Computación disfrute al máximo las clases del profe René Zelaya (actualmente asesor del rector): ¡Cuatro cursos de cálculo! Límites, derivadas, integrales, series… Una frase suya que sigo repitiendo yo ahora como profesor y que corresponde a este tipo de aprendizajes radicales que uno hace. Decía René: “uno de profesor, lo que debe enseñar a los estudiantes es aprender a leer; lo que se muestre en clase, siempre será insuficiente y aprenderemos más leyendo que simplemente estando en clase”. ¡Lo dijo mi profesor de cálculo! Tuve la oportunidad de poner en práctica cuando llevé el curso de Ecuaciones Diferenciales… el profe a mi gusto era malo y se aprendía más con un buen libro que estando en su clase… de hecho, decidí no ir a clases y presentarme sólo a los exámenes.
Esto va también con el echar en falta en su momento que las evaluaciones al personal docente no tuviesen ningún efecto. Así como había muy buenos profesores, (Zelaya, Morales Burgos, Feussier que ahora está en el Dpto. de Filosofía y que entonces enseñaba Física) había profes “no tan buenos”… cuyos nombres pueda no convenga mencionar porque algunos están por ahí todavía. Eso nunca lo entendí. Si no son buenos, ¿cómo podían durar tanto? Como conté antes, el profesor de ecuaciones diferenciales era tan aburrido en un curso tan interesante que tras encontrar el libro de donde copiaba literalmente todo, decidí no ir más clase y sólo presentarme a los exámenes… Claro que pasé el curso.
Mi último curso de esta primera etapa, antes de iniciar mi aventura ignaciana, fue el de Análisis Numérico con Morales Burgos. Luego al regresar  todavía me animé con un curso de Programación Matemática con el Dr. José Francisco García (el Chepe Chico que salía con vehículo a las marchas del centro de San Salvador y luego regresaba en bus porque había olvidado que anda en carro). Pero para entonces ya había hecho el giro hacia filosofía a partir de 1990 y luego en teología hasta terminar la primera en 1992 y la segunda en 1997.
Tras esta primera etapa matemática, comencé en 1990 la formación filosófica, lamentando que ya no pude encontrar a Ellacuría como docente. En contraste con mi investigación actual sobre la relación entre filosofía e inspiración cristiana a propósito del trabajo de Ellacu, en aquel momento no recuerdo haber tenido grandes acercamientos con el trabajo filosófico del  rector martirizado a excepción quizá de la filosofía de la realidad histórica. Para entonces, era regla al menos un curso semestral sobre Zubiri: “Inteligencia sentiente” (más “Inteligencia y Logos”, más “Inteligencia y Razón”), “Sobre la esencia”, “Sobre el hombre” eran los títulos obligatorios por devorar y romperse la cabeza con la guía (y las guías) de Armando Oliva y Carlos Acevedo, mientras Teto Samour procuraba balancearnos con Marx, el existencialismo y la teoría de las ideologías. Se sumaban entonces profesores visitantes como Alfredo Tamayo (“no soy filósofo, sino culturalista” decía) y su estricta escala de evaluación: “diez para Dios, nueve para el profesor, ocho para el alumno excelente… y de siete hacia abajo, los demás”. Siempre habrá frases que los asistentes de la clase de Tamayo no olvidaremos (en parte por haber sufrido, pero sobre todo por los aprendizajes): “¿no saben alemán? ¿no saben griego? ¿no saben latín? Y entonces, ¿por qué estudian filosofía?”. Yo me lo sigo preguntando.
De este período también son la presencia en materia de filosofía de Knut Walter, Juan Antonio Estrada… en economía me aventuré en un curso de economía política (enteramente dedicados al estudio de Das Kapital) que el gran Aquiles Montoya impartía. Me parece que sacaron los cursos de economía política del pensum de la carrera; no lo tengo confirmado, pero de ser así, me parecería un gravísimo error que, por supuesto, siempre puede enmendarse. A mi modo de ver prescindir de Marx en el estudio de la economía sería como prescindir de Hegel en filosofía. Esa claridad creo que vino del curso de Marchetti (en la Managua de 1989) sobre Das Kapital y el famoso pons asinorum. Pero esa es otra historia.
Mi tercera etapa como estudiante de la UCA correspondió con los estudios teológicos. Un equipazo en lo biblíco despuntan Rafa Sivatte, Vicente Espinoza así como Xavier Alegre como profesor visitante, mientras en la parte sistemática Juan Antonio Estrada, González Faus y José María Castillo conformaban un cuadro que dejó profunda mella en buena cantidad de gente por aquellosaños. Curioso e interesante pensar precisamente el paso de una tesis de filosofía alrededor del marxismo a una tesis alrededor del tema de la resurrección. Cuando lo pienso, veo que no es gratuito precisamente el hecho que mi tesis doctoral en redacción verse precisamente sobre la relación entre filosofía e inspiración cristiana.

Casi podría decirse que de esos 50 años de la UCA, con 25 he estado relacionado como estudiante… y también como profesor: ya extraeré algunos elementos de mi memoria en este tema.

viernes, 8 de enero de 2016

Por una política de izquierda en el país

Resultado de imagen para izquierda pobresLa recientemente publicada encuesta de opinión del IUDOP  (ver aquí) recoge en la página 14 del informe, tabla 67 una pregunta y dato curioso. Según esto, un 61.9% de los entrevistados opina que “El FMLN se ha convertido en un nuevo grupo empresarial que está velando por sus propios intereses económicos” mientras un 34.1% opina que “El FMLN sigue siendo un partido revolucionario que lucha por las transformaciones a favor del pueblo”.
Las personas responden según se les pregunte. Podés cuestionar que se ofrecen respuestas (diseño) o que se recoge opinión (instrumento). Sin embargo, es perfectamente válido preguntarse respecto al carácter y perfil que un político de izquierda debe o debería tener en el país (o en el universo entero si se quiere). Es un problema de la clase política, por ejemplo, que suele suceder que se aferra a sus propios intereses inmediatos por las ventajas que le prodiga su puesto (más allá del salario, los gastos de representación, sus motoristas, sus etc.) y eso es un elemento a pensar críticamente quizá con mayor fuerza frente a la izquierda… por eso es destacable el esfuerzo del PODEMOS español respecto a su propio código de ética que limita el ingreso de sus diputados.
Que X sea empresario no debería ser motivo de escándalo (en general), pero por supuesto suena a cierta contradicción una vinculación “empresa capitalista” (ves: lleva un apellido) e intereses revolucionarios.  El problema de fondo no es tanto un posible carácter empresarial, sino sobre el tipo de empresa al que aludimos. Sí es un problema mayor el atenerse meramente a los “propios intereses económicos”, con lo cual deberíamos también añadir como problema el atenerse a sí mismo egocéntricamente (ese narcisismo del que padecen muchos políticos)  o a los propios intereses políticos (e ideológicos, etc.).
Por supuesto, también da para pensar elementos programático políticos. Sin ánimo de ser exhaustivo, yendo más allá de la vieja excusa de la realpolitik:  ¿se puede jugar a elegir cualquier fiscal o el que me convenga? (afortunadamente no resultó elegido el candidato de algunos grupos de interés de izquierda y derecha) ¿cómo manejar el discurso por ejemplo del salario mínimo cuando los políticos mismos no son autocríticos con todas la prebendas financieras a su disposición? La izquierda debería darse cuenta que si bien todos tenemos derechos a un salario justo y digno, lo que se suelen recetar puede llegar a ser ofensivo frente a los ingresos de las grandes mayorías. En esto, el bien ponderado alcalde de San Miguel comete un error…
¿Se puede echar mano de métodos tradicionales de seguridad nacional para supuestamente resolver el problema de la violencia y delincuencia? Si la izquierda es participación, discusión, apuestas por soluciones para las mayorías, ¿qué debe significar eso para la toma de decisiones al interior del partido, la elección de candidatos y la autocrítica? No es un secreto que las organizaciones menos democráticas en una sociedad que puja por ser democrática suelen ser los partidos denominados democráticos…

En fin, podemos enumerar un conjunto amplio de asuntos… pero la izquierda ya debería saber que no hace falta transformarse con el saco para ir de diputado...el punto es ¿cómo modelamos no sólo un modelo digno de izquierda y de hacer política?

Desde The Lancet: un editorial sobre el Zika

El virus del Zika fue aislado por primera vez en Uganda en 1947 a partir de un Mono Rhesus...  el teto está en Zika virus: a new global threat for 2016 - The Lancet

martes, 5 de enero de 2016

¿Quiénes mantienen viva la esperanza del exfiscal Martínez en un segundo mandato? - El Faro

Lo que está claro, si bien no para toda la población, es que la Fiscalía General de la República se ha manejado lo menos apegado posible a la justicia (en el sentido correcto) y la verdad... entonces ¿por qué reelegirlo? Efectivamente, se siguen haciendo los cálculos de costos vrs beneficios en torno a su posible reelección. Sería desastroso, pero ojalá fuese, si se diese el vergonzozo caso, el inicio de un proceso de cambio en la política y la justicia porque no podemos definitivamente seguir con los políticos y funcionarios que tenemos...

¿Quiénes mantienen viva la esperanza del exfiscal Martínez en un segundo mandato? - El Faro