martes, 27 de enero de 2015

Tod@s somos querellantes

Cuando se trata de buscar la verdad y la justicia, todos somos querellantes (aunque a veces nos dormimos en el camino o en los laureles). Los recientes sucesos de parte de algunos funcionarios en contra de las y los querellantes del caso Flores no son más que un intento por frenar la labor a favor del derecho y la justicia que se realiza, así como son también un intento por acallar las voces que claman justicia.

Se amenaza con la penalidad por pronunciar y hacer referencia al reporte de operaciones sospechosas, conocido como ROS y emitido por FICEN (estas dos palabras quieren ser convertidas en tabú) cuando en realidad son de dominio público (vea aquí el documento en un conocido periódico digital). El asunto es que eso constituye un indicio fuerte que el señor Francisco Flores en realidad manejó millones de dólares y los transfirió de una cuenta a otra. Ese es el hecho. Si se trata de enriquecimiento (dirán que no para procurar su libertad) o de lavado de dinero (dirán que no porque los fiscales no presentarán el documento ante un juez que de todos modos ya lo pidió según un periódico digital) pero el hecho es que ese documento existe y ese documento muestra que hubo dinero (no poquito) en manos de Francisco Flores.
Los más probable, conociendo cómo funciona este sistema judicial, es que el señor Flores sea absuelto; incluso que digan que no hay delito que perseguir. Pero siempre podremos asociar el nombre del expresidente y sus asociados a los millones de Taiwán (y seguramente otros millones de otras fuentes). Esa esa la verdad.

Seguiremos en la búsqueda de la verdad, porque la verdad nos hará libres. Por eso tod@s somos querellantes

domingo, 25 de enero de 2015

SYRIZA: La Ola de cambio que viene desde Grecia

La Coalición de la Izquierda Radical (SYRIZA por sus siglas en griego) ha logrado una importante victoria en las recientes elecciones legislativas en Grecia, acercándole a la mayoría en el Congreso. Aunque podemos comentar diversos elementos de su líder (Tsipras, un ingeniero convertido a la política sin corbata), las implicaciones para Grecia (“que Atenas deje de ser un protectorado de Berlin”) y para la misma Unión Europea (“se trata de transformar a Europa, no de desmantelarla”) un dato interesante aquí es el surgimiento de nuevos lideratos políticos y la crisis del sistema político tradicional de izquierda y de derecha.
Grecia es un caso particular por su grave crisis económica que dura más de cinco años y que puso en jaque a la Unión Europea misma, pero también se corresponde con un caso más general que incluye a Europa y otras regiones: el sistema político y los partidos políticos tradicionales no están dando la respuesta a la altura de los tiempos necesaria para enfrentar los retos de una economía que responda a las necesidades de las mayorías; los mismos partidos políticos, de izquierda y de derecha, no está listos para más democracia, para más trasparencia, más participación. Esa es la nueva ola revolucionaria que viene: más democracia. Terminará por arrasar a los partidos partidos políticos tradicionales.
Los partidos cuando saben estar a la altura de los tiempos saben renovarse. Me parece que, en el caso de El Salvador, el PCN es buen ejemplo de ello. Ligado a las dictaduras militares hasta el General Romero, logró sobrevivir incluso al líderazgo de Ciro Cruz Zepeda. Ahora parece estar listo para renovarse con el rostro valiente de dos mujeres.
ARENA en realidad se agotó con sus cuatro períodos presidenciales, la acumulación de corrupción, la supeditación de los intereses nacionales a los de la gran empresa privada y por el aprovechamiento del estado para fines particulares. El FMLN pretendió mostrarse con un halo renovador tras ganar la presidencia en 2009, pero está perdiendo terreno manteniendo los mismos rostros en las candidaturas; tampoco está escuchando a las bases en cuanto a propuestas (de programa o de candidatos) y algunos de sus políticos se está acercando a la terrible vinculación de aprovechar los medios del estado para enriquecerse.

Más transparencia, más participación y más democracia necesita El Salvador. Veremos si los políticos tradicionales están listos para renovarse. Si no, nos toca esperar los nuevos liderazgos... que ya van apareciendo y desterrarán los partidos tradicionales.

sábado, 24 de enero de 2015

Yo dudo que el sistema toque grupos de poder

Ni la declaración ni la realidad de la declaración son nuevas en la historia de la justicia y el derecho. Y separo conscientemente “justicia” y “derecho” porque no son lo mismo. Como he dicho en más de alguna ocasión, el sistema jurídico está hecho para hacer cumplir la ley (y no siempre lo hace bien), pero no para hacer justicia.
¿Por qué no se puede dudar del sistema judicial? Me parece que es totalmente posible e incluso necesario como actitud crítica. Todavía tenemos un sinnúmero de casos de graves violaciones de derechos humanos y desaparecidos cuyo reclamo de justicia sigue sin respuesta. Todavía están pendientes una buena cantidad de expedientes de casos de corrupción que ni siquiera han comenzado a ser ojeados. Muchos de los casos que han entrado a litigio (Boulevard Holguín, Hospitales, CEL - ENEL, Baterías Record, etc.) o los principales implicados están libres o se les aplicó algún tipo de medida light.
El caso del expresidente Flores es uno más de la cuenta que muestra y mostrará la dificultad, por no decir la imposibilidad, que el sistema toque a grupos de poder. Lo mismo pasará, lastimosamente con otros casos que vaya apareciendo y que involucre a políticos relacionados con negocios y tráfico de influencia.
Propiamente el sistema judicial está infectado del mal neoliberal que hace regir depender el bienestar del libre mercado. ¿Quiere buena educación? Debe pagar mucho para tenerla. Si no tiene cómo, lo que reciba en el sistema nacional será malísimo. ¿Quiere buena atención de salud? Debe pagar mucho para tenerla. Si no tiene cómo, lo que reciba en el sistema nacional será malísimo. Puedo continuar, pero se entiende.
Hay suficientes conexiones no apropiadas que vinculan el ejercicio fiscal y judicial con el expresidente. Un buen gesto sería separse del caso para poder desmentirnos a todos nosotros y nosotras y mostrar que el sistema sí puede tocar a grupos de poder.