sábado, 19 de julio de 2014

Comentarios críticos sobre maras y pandillas desde la criminología


Hace unos pocos años, intentando comprender mejor el tema de “maras y pandillas” di con un par de artículos que me parecen sumamente importantes. Ya había hecho mi propia experiencia de campo en el trabajo con pandillas (véase “Pandillas, Juventud y Violencia”) y estaba en ese momento colaborando en un análisis crítico para hacer una propuesta de políticas públicas en prevención de la violencia juvenil (véase el “Documento para la discusión”).

Estos dos documentos son por un lado, el artículo de Martín Sánchez – Jankowsky titulado “Gangs and Social Change”; por otro, “The Criminologists´Gang1. Me permito presentar algunas de las ideas de este artículo y comentarlas desde nuestra propia realidad salvadoreña. No pretendo ser exhaustivo respecto al artículo, sino más bien extraer críticamente elementos que puedan iluminar nuestra realidad (los números en paréntesis hacen referencia al artículo del Criminologists´Gang)

1. ¿Son las maras o pandillas grupos típicamente territoriales o se han convertido en “grupos empresariales” ligados a narcotráfico o a alguna actividad delictiva? Hay de ambos. El problema se puede ver como una cuestión social, marginación de grupos específicos, o como un problema delictivo de seguridad, bandas de narcotráfico. Dice el Criminologist´s Gang: “la controversia puede ser producto de diferentes muestras de lo que son fenómenos muy diferentes: aquellos que ven expresamente pandillas callejeras [estas son las street gangs o las pandillas de chancleta que decimos] y aquellos que ven pandillas empresariales relacionadas con las drogas, pueda que no estén viendo la misma cosa (p. 92)

2. ¿Cuáles son los elementos de causalidad que debemos tener presentes respecto a las maras / pandillas? Disponemos de diversos estudios descriptivos de las pandillas, así como reportes de asocio de tales grupos con actividades delictivas. Y sin embargo, estamos limitados en el abordaje de ciertos temas clave y hemos dado por supuesto cierto tipo de cosas asumiéndolas como realidad, por ejemplo el hecho que las pandillas son estrictamente delictivas y/o estrictamente violentas. No estoy hablando de en específico de un grupo, sino de lo que podemos llamar “pandillas como fenómeno”. Contamos con el hecho que decir mara / pandillas es decir violencia o delito. Una simple pregunta comparativa entre El Salvador y Nicaragua nos ayuda al menos a cuestionar ciertas cosas: habiendo pandillas en Nicaragua como en El Salvador, ¿por que en Nicaragua las pandillas / maras no son “tan” violentas como las de El Salvador? Aunque hay varias maneras de responder a ello, por ejemplo Nicaragua y El Salvador cuentan con cuerpos policiales con perfiles sumamente diferentes, un elemento clave es que en El Salvador convivimos con una cultura de la violencia específica. Nuestras pandillas / maras son “más” violentas porque nuestra cultura (como hábito, manera de convivir, de resolver las cosas, de enfrentar las diferencias) es violenta. Nuestra cultura es violenta, las pandillas son violentas.
Pués en el campo de los especialistas de criminología de pandillas, pués hay sus atascos. Dice el Criminologist´s Gang que hay al menos tres preguntas clave a las que falta dar respuesta con una investigación seria: “Los individuos se vuelven más criminales en virtu de ingresar a las pandillas [o más bien, las personas ya son violentas cuando ingresan a las pandillas]? ¿Incrementan las pandillas el nivel de violencia criminal en la sociedad? Tomando las pandillas como fenómenos colectivos, ¿qué es
responsable de su aparecimiento, declinación, diseminación y evoluciíon hacia mayor o menor violencia? (p. 94)

3. Por eso ¿cómo reconocemos el accionar de una mara o pandilla? Por eso es curioso que tras cada hecho delictivo se diga casi siempre “se sospecha de rencillas entre pandillas”? ¿Cómo saben? ¿Cómo las identifican? ¿La inteligencia policial ha alcanzado un grado superior de conocimiento y ha superado a los especialistas criminológos? No tengo dudo que una parte de la violencia y del delito que se realiza en El Salvador está vinculado con maras o pandillas, pero no toda la violencia ni todos los delitos. Mientras no identifiquemos rigurosamente (¿es que se puede proceder de otra manera?) qué es una pandilla, entendamos su proceder y así mismo entendamos que es la violencia y su causalidad, tendremos un cúmulo de sospechas e indicios sobre los hechos, pero con pocas certezas.



1El documento preparado para Interpeace en el programa POLJUVE esta en http://www.interpeace.org/publications/central-american-youth-programme/35-youth-violence-maras-and-pandillas-in-el-salvador-spanish/file. Los otros dos texto son, de Martin Sánchez – Jankowsky, Gangs and Social Change en Theoretical Criminology, Vol. 7 (2): 191-216; J. Katz y C. Jackson-Jacobs, The Criminologists´ Gang en C. Summer (ed) the Blackwell Companion to Criminology, Oxford, 2004 (hay una copia digital en http://www.sscnet.ucla.edu/soc/faculty/katz/pubs/TheCriminologistsGang.pdf